Miguel Uribe Turbay, un político colombiano conocido por su lucha por un país mejor, se encuentra en estado crítico tras recibir un disparo a quemarropa en la cabeza. Este ataque, que ha conmocionado a la nación, ocurrió en un contexto de creciente violencia y amenaza a líderes comunitarios. Los médicos han calificado sus heridas como gravísimas, afirmando que solo un milagro podría salvarlo.
El disparo, realizado con una pistola Glock de 9 mm, fue directo y a corta distancia, lo que, en circunstancias normales, habría resultado fatal. Sin embargo, Uribe sigue vivo, lo que muchos interpretan como una intervención divina. Días antes del ataque, un pastor le había dicho: “Dios tiene un propósito contigo”, una frase que ahora resuena con fuerza entre sus seguidores.
Desde su infancia, Miguel ha enfrentado adversidades, incluyendo la pérdida de su madre, lo que lo ha moldeado como un hombre resiliente y protector. Hoy, no solo lucha por su vida, sino también por las tres niñas que ha adoptado y que lo llaman papá. La Fiscalía está investigando si este ataque fue un atentado planificado, pero mientras tanto, la comunidad se une en oración, convencida de que su amor y dedicación lo mantendrán en pie.
Este trágico suceso no solo pone de relieve la violencia en Colombia, sino que también refleja la esperanza que muchos tienen en la fe y la comunidad. A medida que se desarrollan los acontecimientos, el país observa con atención, deseando que Miguel Uribe Turbay pueda superar este desafío y continuar su camino de servicio a la nación. La lucha apenas comienza, y la esperanza se aferra a la vida de este valiente líder.